9 mitos en el aprendizaje de idiomas

El lenguaje y el ser humano van de la mano: la comunicación es la base de nosotros como humanidad, es uno de los rasgos que más nos define y diferencia de otras especies. Estamos en contacto diario y constante con el lenguaje, y si entendemos esta premisa será más sencillo ir desmontando estos mitos.

martes, 12 de enero de 2021
9 mitos en el aprendizaje de idiomasNo todo lo que has escuchado sobre el aprendizaje de idiomas es real. ¿Cuáles son esos mitos que abundan? Los revisaremos -y desmitificaremos- en este artículo.
 
Mito #1: Puedes aprender un idioma rápidamente.
Empezamos por este mito porque es de los más difundidos. Algunos querrán aprender “lo básico” rápidamente en tres meses o menos porque es natural querer resolver nuestras necesidades apresuradamente. Hoy te decimos: no caigas en la trampa de las estrategias de marketing que ofrecen métodos “mágicos” de enseñanza de idiomas.
Entonces, ¿cuánto tiempo toma realmente aprender un idioma?
Depende de diferentes factores: de tu lengua madre, de qué tan enseñada sea la lengua que quieres aprender, tu nivel de dedicación diaria o de tu constancia en el mediano y largo plazo, por decir algunas.
Sin embargo, de forma general toma unos tres años de aprendizaje si ves clases solo dos veces a la semana. Del mismo modo, si eres de esos que ha empezado ya varias veces a estudiar y fallas en lograr ese aprendizaje o “no pasas de básico” se puede deber a que estás siguiendo el enfoque equivocado o no practicas lo suficiente. La práctica constante, diaria y prolongada en el tiempo hace la diferencia.
Recuerda que, si quieres lograr grandes cosas, entonces necesitas hacer grandes esfuerzos.
 
Mito #2: Debes tener un “don” para aprender otro idioma.
La verdad es que no necesitas tener un don especial; aprender idiomas no es algo que está en los genes o que a unos se les da mejor que a otros. Este mito no tiene bases científicas, sobre todo si consideramos que cualquier niño puede aprender y hablar cualquier idioma sin importar dónde se encuentre.
La verdad de este mito es que cualquier persona tiene la habilidad de aprender un nuevo idioma, puesto que ya el ser humano usa el lenguaje para comunicarse.
Lo que sí varía es el tipo de inteligencia de cada uno y cómo diferentes enfoques y actividades pueden ser mejores para que una persona logre comunicarse efectivamente. Por ejemplo, para una persona con inteligencia visual será más sencillo aprender y recordar lo que ve, o usar dibujos e imágenes; en cambio para otra persona con inteligencia kinestésica le resultará mejor hacer las actividades por sí mismo, y otra, con inteligencia verbal será mejor haciendo listas de palabras, leyendo y memorizando. Todo se basa en identificar cómo aprendemos para poder usar ese tipo de inteligencia a nuestro favor.
Lo que sí puede suceder es que unos tengan más inclinación por las lenguas romances y otros por las lenguas árabes, y esto tampoco significa que no puedas aprender cualquier lengua que te propongas. El talento implica solamente un 5% de todo el rendimiento, el 95% que resta es trabajo duro.
 
Mito #3: Solo los niños pueden aprender un nuevo idioma.
O como dice el refrán “loro viejo no aprende a hablar”. Efectivamente, a medida que envejecemos, aprender un idioma se vuelve menos natural, pero eso no quiere decir que sea imposible: podemos aprender un nuevo idioma sin importar la edad.
Una primera diferencia recae entre adquisición y aprendizaje de lenguas. Un niño adquirirá esta lengua extrajera como propia y en cambio, un adulto, la aprenderá. La adquisición se efectúa en situaciones informales para el niño, en interacciones “desestructuradas”. En cambio, el aprendizaje formal está sujeto a la corrección, vigilancia o guía de la producción oral o escrita que se realiza por parte de un profesor.  
Otra diferencia es que los niños no tienen miedo a equivocarse; los adultos nos llenamos de más creencias, miedos o expectativas, en cambio los niños no tienen esos prejuicios y lo hacen sin pensarlo. ¿Cuáles son esas creencias que te limitan a aprender un nuevo idioma? En el momento en el que dejes de esconderte detrás de libros, aplicaciones y tus propias limitantes, podrás superar este miedo a equivocarte o pronunciar erróneamente.
El aprendizaje de una nueva lengua no tiene nada que ver con la edad, tiene que ver la habilidad de practicar, así que, al igual que los niños, puedes aprender una lengua extranjera con tu inteligencia, constancia y disciplina.
 
Mito #4: Para aprender una lengua tienes que vivir en un país donde se hable esa lengua.
Completamente falso. Puedes vivir por años en un sitio y no aprender nunca esa lengua y puedes nunca haber vivido en un país y hablar su lengua. El sitio donde aprendes una lengua no influye directamente en el aprendizaje, se trata de ti y tu determinación de aprender.  
Hoy en día con tantos avances tecnológicos y recursos para aprender idiomas no es ni necesario ni obligatorio hacer una inmersión en otro país. Lo que sí puedes hacer es rodearte del idioma que estás aprendiendo sin dejar tu casa, por ejemplo:
  • Puedes escuchar podcast o ver videos en la lengua extranjera mientras estás en el gimnasio o conduces.
  • Cocinar con recetas o hacer la lista del supermercado en la lengua extranjera.
  • Preferir los libros o películas en esa lengua, préstale atención a las nuevas palabras y a la entonación cuando hablan. ¡Inclusive incorpórala en los videojuegos!
  • Habla con nativos o personas que también estén aprendiendo esa lengua a través de chats o aplicaciones, eso sí, ¡sin pena a equivocarte!
Cualquier actividad en contacto con la lengua que aprendes y que se te haga sencilla de adaptar a tu realidad será la diferencia para tu aprendizaje.
 
Mito #5: Aprender otro idioma es difícil.
Aprender una nueva lengua será un desafío mientras no quieras aprender. Ciertamente toma su tiempo aprender un nuevo idioma, pero no será para siempre.
Para aprender una nueva lengua realmente y de forma exitosa hay que comprometerse y tener presente las ganas de querer aprender, de lo contrario aprender un idioma sí será difícil.
Otra de las razones que respaldan este mito se debe a los métodos de enseñanza; porque puede ser que te enseñen o hayas estado aprendiendo con un método que es muy antiguo, que no es práctico, que no se adapte a tu realidad o a tu tipo de inteligencia. Por lo que, la afirmación de que aprender idiomas es difícil solo desalienta el aprendizaje.
 
Mito #6: Puedo aprender perfectamente de forma autodidacta.
Aunque hay infinitos cursos, programas, libros y guías gratuitos en internet, aprender de forma autodidacta no es tan sencillo como parece. Es todo un reto aprender un idioma tú solo debido a la falta de disciplina, interacción con otras personas que estén aprendiendo o sean nativos, inspiración o motivación y la guía apropiada. Siempre se necesita de otros que puedan corregir la producción oral o escrita, y enseñen de acuerdo con el contexto del estudiante. Siempre podemos aprender palabras o expresiones viendo películas o leyendo libros y ciertamente la práctica autodidacta es importante, pero esta es adicional; la guía de un experto es imprescindible para lograr un aprendizaje exitoso.
 
Mito #7: Tengo que hablar perfecto y fluido o no hablar nada.
Esta afirmación también va de la mano con otra parecida: “cuando termine el libro (o el nivel x) es que podré saber el nuevo idioma”. Ambas son totalmente falsas.
Aprender todas las reglas gramaticales -y sus excepciones- no debería ser la prioridad cuando estamos aprendiendo, lo ideal es enfocarnos en las diferentes destrezas: comprensión oral y escrita y producción oral y escrita; y al mismo tiempo estudiar la pronunciación, elementos culturales y elementos reales de nuestro contexto, es decir, en los campos en los que vamos a necesitar realmente ese idioma para lograr una competencia comunicativa.
Por supuesto que la gramática y la fluidez al hablar son muy importantes, también lo es completar la formación, pero no lo es todo en el aprendizaje de lenguas, ya que el aprendizaje no va en línea recta, está lleno de altibajos, reitero la importancia de la constancia.
Lo recomendable es empezar, sin pena y sin miedo, practicar desde el primer día, sin esperar lograr una fluidez o un conocimiento ideal, porque es a través de la práctica -y la guía y corrección de un experto- que se logra la excelencia y la mejora a nivel gramatical o la fluidez en el hablar.
 
Mito #8: Una vez que puedo hablar un idioma, ya no tengo que practicar.
¿Por qué crees que te puedes comunicar efectivamente en tu lengua madre? Porque es la lengua que practicas todos los días: hablas con otras personas, lees noticias, libros o documentos, escuchas música o ves videos en tu lengua madre y todo esto diariamente. Inclusive, en tu lengua madre puedes aprender palabras nuevas todo el tiempo.
Entonces, ¿por qué crees que, al terminar un libro, o cuando puedes comunicarte en la lengua extranjera es momento de parar? Para que este aprendizaje se mantenga en el tiempo debes mantener el conocimiento fresco: estudiando, practicando y en contacto con la lengua que has aprendido, porque de lo contrario, la irás perdiendo.
Este mito también está relacionado con el número cuatro, en el que hablábamos de vivir en otro país para aprender la lengua, por ejemplo: logras irte un tiempo a otro país y logras un nivel independiente de comunicación, luego vuelves a tu país y no sigues estudiando, no prácticas, lo olvidarás todo más rápido de lo que te tomó aprenderlo.
Para mantener una lengua hay que practicar diariamente.
 
Mito #9: La pronunciación se aprende al final del proceso de aprendizaje.
He escuchado muchos “consejos” que dicen “mejor aprende a escribir y leer primero” o “lo importante es decirlo sin importar cómo suene”, negativo. La pronunciación es vital, si no puedes pronunciar una palabra es probable que no te puedan entender y… si no te pueden entender, ¿cómo te vas a comunicar?
Las destrezas y habilidades de la lengua van todas de la mano, ninguna es más importante que otra. Lo recomendable es ir paso a paso, pero correctamente para evitar la frustración. Haz ejercicios de pronunciación, de repetición, aprende a leer los fonemas para que sepas pronunciar, y haz cualquier ejercicio que te ayude a mejorar.
 
El propósito de este artículo no es desalentar sino decir una verdad contundente. Si entendemos cómo es el proceso de aprendizaje de una nueva lengua será más sencillo mantener la motivación y la constancia. El aprendizaje de lenguas no es para aquellos talentosos, tampoco se trata de ser rico y viajar por el mundo, y menos de obsesionarse con reglas gramaticales. Hablar lenguas se trata de conectar con otras personas y culturas, que, aunque no es un proceso fácil y rápido, es un proceso gratificante y maravilloso. Comienza hoy, fija tus metas y empieza a aprender desde hoy, sin dejar que estos mitos te detengan o desmotiven.

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